domingo, 18 de noviembre de 2012

Modelo humanista vs. modelo academicista


El martes de esta semana vimos una serie de vídeos en la epd 2 que tuvimos que comentar y analizar para sacarles el máximo jugo posible y poderlos relacionar con los diferentes modelos educativos que se han dado en clase.

Este vídeo que voy a adjuntar pertenece a la película El amor tiene dos caras  y está compuesto de tres partes, en la primera parte se ve reflejado el modelo humanista, en la segunda parte el modelo academicista y en la tercera parte (que no vimos en clase) ambos profesores comentan su manera de impartir las clases.

 

Tras haber visto la primera parte del vídeo y haberla comentado en clase, creo que el modelo educativo que se utiliza para impartir la asignatura de literatura es humanista, ya que la profesora motiva el aprendizaje del concepto de amor cortés de manera dinámica, basándose en ejemplos e historias inventadas y estableciendo relaciones afectivas. Dicha profesora, desarrolla su clase en una Universidad, por lo que ya podemos decir que pertenece al sistema educativo reglado y, por consecuente, a la educación formal.

Basándonos en algunos ejemplos referentes a la primera parte del vídeo, definiremos mejor los elementos del currículum que conforman el modelo humanista.

-Grupos destinatarios: aunque el grupo de alumnos es homogéneo y, en general, poseen las mismas expectativas y necesidades, son tratados de manera más individualista. La profesora se dirige a ellos por sus nombres, a pesar de que son muchísimos, e incluso conoce un poco la forma de ser de cada uno. Por tanto, podemos decir que el eje principal del currículum son los propios alumnos.

-Objetivos: son aquellos que potencian las cualidades personales del alumnado, es decir, los valores y las actitudes.

-Contenidos: son los conocimientos que logran desarrollar las actitudes y los valores de los discentes. En este caso, la docente transmite su conocimiento acerca del amor cortés de una forma que resulta amena y entretenida.

-Metodología: con las dinámicas de grupo se aumenta la autoestima y se potencian las relaciones afectivas entre el profesor y los alumnos. En el aula se puede observar que existe muy buena relación entre la maestra y los alumnos, y entre los alumnos mismos. La maestra hace partícipes a los discentes, por lo que en este caso, al contrario de lo que ocurre en la segunda parte del vídeo (modelo academicista) la comunicación es bidireccional, no unidireccional.

-Recursos: cada docente utiliza unos recursos diferentes para desarrollar su asignatura. En esta ocasión, la profesora no utiliza la pizarra, ni PowerPoint… sólo imparte la clase sirviéndose de sus conocimientos, su voz y sus gestos.

-Evaluación: se realiza mediante las actividades grupales, en las que quedarán reflejadas el interés y el empeño, que se valorarán según los objetivos. En el vídeo no se puede apreciar qué tipo de evaluación se utiliza, pero suponemos que se realizarán tareas grupales y, posiblemente, también un examen escrito (propio del modelo academicista).

-Formador: el docente se muestra cercano a sus alumnos y realiza la tarea de dinamizador de grupo y del aprendizaje. La profesora es la que maneja la metodología, los contenidos, y los recursos con el objetivo de hacer más interesante la asignatura de literatura, evitando  que se produzca aversión hacia ella, como ocurrirá con la clase de matemáticas.

Antes de comenzar a comentar la segunda parte del vídeo quería hacer un breve paréntesis acerca de este modelo.

El modelo humanista tiene como objetivo el conseguir crear un buen ambiente afectivo en el aula, lo que  provoca una buena reacción entre los alumnos y, por consiguiente, una mejor asimilación de los contenidos.

Para mí (hablando desde la perspectiva de alumna del siglo XXI) la utilización de este modelo de enseñanza es esencial para despertar el interés de los alumnos que, cansados de recibir horas y horas de materia mediante formas de dar las clases intragables, desean adquirir nuevos conocimiento. Está claro que no todos los alumnos, por muy bueno que sea el método con el que se les enseñe, se dirigen a las clases con la intención de aprender, pero sí es verdad que nuestra generación, que vive en la revolución de las tecnologías, necesita un modelo educativo que potencie esas relaciones afectivas que poco a poco se están sustituyendo por aplicaciones tecnológicas.

También es cierto que el modelo humanista, como todos los modelos, sólo funciona en determinadas ocasiones, porque no existe ningún modelo que pueda ser eficaz en todos los contextos de nuestra sociedad.

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Dejando atrás al modelo humanista, pasaremos a explicar la segunda parte del vídeo que, sin muchas divagaciones, podemos afirmar que representa al modelo academicista.

Este vídeo también pertenece a la misma película que hemos comentado antes, pero en este caso la asignatura que se imparte es matemáticas, el aula y el alumnado es mucho menor, el docente cambia y la metodología también.

En primer lugar, me gustaría definir un poco el modelo de enseñanza-aprendizaje academicista antes de empezar a relacionarlo con el segundo trozo del vídeo.

Este modelo se caracteriza básicamente por estar centrado en la enseñanza más que en el aprendizaje, es decir, se le da más importancia a que el alumno sea capaz de repetir lo que el docente le ha enseñado que a su capacidad para comprender  y poner en práctica dichos conocimientos. El profesor es el que posee el conocimiento y tiene como objetivo transmitirlo a los discentes, a los que posteriormente se les evaluará para comprobar si han sabido memorizar lo que se les ha enseñado.

Comenzaremos analizando la clase y lo que sucede en ella. Con un primer vistazo, podemos advertir que la gran mayoría del alumnado no está prestando atención, puesto que algunos hablan entre ellos, dos muchachas hacen comentarios acerca del profesor, una se lima las uñas, otra juega con el bolígrafo... todo esto sucede mientras el docente imparte clases. Dicho profesor, a pesar de advertir que nadie le echa cuenta, sigue explicando fórmulas matemáticas y no cambia su estrategia para conseguir que los alumnos muestren más interés por su asignatura.

 A partir de aquí, podemos desarrollar los elementos del currículum apoyándonos en los ejemplos que nos ofrece el vídeo.

-Grupos destinatarios: el docente trabaja con colectivos homogéneos, chicos y chicas que han logrado acceder a la Universidad tras haber pasado unas pruebas. Dichos alumnos (discentes) tienen las mismas expectativas y necesidades: conseguir aprobar todas las asignaturas para poder sacarse la carrera. Por ello, tienen el deber de asistir a la clase de matemáticas, aunque se les haga muy aburrida.

-Objetivos: el objetivo primordial es hacer llegar a los discentes los contenidos y la información que posee el docente. Dichos contenidos deberán ser memorizados.

-Contenidos: son la base del currículum. En este caso los contenidos serían los conocimientos que tiene el profesor acerca de las matemáticas.

-Recursos: de nuevo serían los conocimientos del docente y los instrumentos que utiliza para dar la clase, como lo son las numerosas pizarras que utiliza para explicar las fórmulas matemáticas. También se considera como un recurso la autoridad que tiene el maestro sobre su alumnado, puesto que para este modelo la potestad para transmitir conocimientos la tiene el profesor, no los alumnos. Con esto último, podemos afirmar que la transmisión de conocimientos es unidireccional, es decir, de docente a discente. Aunque, apoyándonos en el ejemplo del vídeo, vemos que la autoridad del profesor brilla por su ausencia, ya que ningún alumno le presta atención y cuando toca el timbre los alumnos se marchan aunque él sigue hablándoles.

-Evaluación: se trata de reproducir de forma literal los contenidos incorporados, para lo que se necesita un potente uso de la memoria. En este trozo de película no podemos ver cuál es el método de evaluación pero, como sabemos que se utiliza el  modelo academicista, podemos decir que lo más probable es que la forma de evaluación se realice  mediante una prueba en la que los alumnos reflejarán lo que han aprendido.

-Formador: es el docente que imparte la clase, el que transmite sus conocimientos con la intención de que sus alumnos los adquieran.

Para finalizar, después de haber definido lo que es el modelo academicista ya puedo decir que, a pesar de ser el modelo utilizado por excelencia en las instituciones regladas (colegios, universidades…), en nuestra sociedad se abusa de él y se aplica en contextos en los que, en mi opinión, no tiene cabida.

Este modelo, además, me sugiere autoritarismo, quizá porque fue duramente utilizado en el sistema de enseñanza-aprendizaje de nuestros padres, abuelos… que lo recuerdan como una forma de enseñar en la que la motivación era evitar el castigo, no el deseo del saber. Uno de los lemas más utilizados por este sistema era el de “la letra con sangre entra”, que define claramente la concepción que se tenía acerca del aprendizaje: los conocimientos se adquirían de la manera menos lúdica posible y, en caso de que el alumnado o el profesorado no cumpliese con lo que estaba estipulado como “normal”, se aplicaba un castigo, que no tenía por qué ser físico.

A continuación voy a adjuntar un trozo de la película Matilda, que representa muy bien esto último de lo que he hablado.

 

Volviendo al tema, tengo que decir que es cierto que para lo que exige nuestro sistema educativo en la mayoría de las asignaturas (memorizar cientos de páginas), el modelo academicista puede resultar efectivo, ya que para este modelo y para nuestro sistema de enseñanza la competencia necesaria que hay que adquirir es la del “saber”.

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La tercera parte del vídeo que adjunté al principio de la entrada, aunque no fue vista en clase, me parece interesante comentarla un poco.

El profesor de matemáticas, que imparte su clase usando el modelo academicista, se da cuenta, tras haber asistido a la clase de la profesora de literatura, que su método no es eficaz, y que el de la profesora sí. Por ello, decide hacerle una visita con la intención de preguntarle cómo se deben dar las clases de forma amena y eficaz.

La profesora le comenta que debe mirar a los alumnos e intentar no darles la espalda cuando les está explicando algo, para demostrar mayor grado de afectividad. Además, hace hincapié en la importancia de hacerles partícipes de la clase. También le demuestra que es mucho más efectivo explicar la materia basándose en historias inventadas y poniendo entusiasmo en ello.

Como ya he comentado lo que opino acerca de ambos modelos, sólo quiero añadir que creo necesario que el profesorado se interese por conocer otros modelos de enseñanza-aprendizaje que sean diferentes al suyo, para así poder aplicar el o los modelos que crean más oportuno para impartir las clases.